Primera clave importante a conocer.
Quizàs has escuchado la frase “sigue tu corazón”. ¿Pero, es correcto seguir lo que nos dice el corazón? Vamos a plantear el primer verso bíblico que es clave para contestar èsta pregunta.
«Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Jeremias 17:9”
Hablemos con más detalle lo que nos dice la Palabra de Dios acerca de lo que necesita el corazón:
a)- Necesita buscar a Dios y amarlo con todo.
«Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. (Deuteronomio 6:5)»
b)- Atesorar la Palabra de Dios para no pecar.
“En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti. (Salmos 119:11)”
c)- Dirección, porque su naturaleza lo inclina al mal:
“No dejes que se incline mi corazón a cosa mala, A hacer obras impías Con los que hacen iniquidad; Y no coma yo de sus deleites. (Salmos 141:4)”
d)- Ser guardado y cuidado:
“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida. (Proverbios 4:23)”
e)- Necesita arrepentimiento y conversión:
“Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo. (Joel 2:13)”
f)- Limpieza y purificación:
“Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones. (Santiago 4:8)”
Segunda clave para entender si “sigue tu corazón” es correcto.
Vamos a plantear aquí el segundo verso bíblico clave para responder èsta pregunta:
“Dame, hijo mío, tu corazón, Y miren tus ojos por mis caminos. (Proverbios 23:26)”
En este verso el Señor nos está pidiendo que le entreguemos el corazón. En el primer verso clave nos dice que es “engañoso y perverso” (Jeremias 17:9). Nadie puede conocerlo realmente , podemos autoengañarnos. Ahora, en el segundo verso clave (Proverbios 23:26), el Señor nos està diciendo, “dame tu corazón”, algo muy diferente a seguirlo .
Es decir, porque es engañoso y te puedes desviar y extraviar, mejor dàmelo a mÌ. ¿Con què propósito nos hace Dios esta peticiòn? Porque es el único que lo conoce, lo puede cambiar, y lo hace apto para ver Su gloria.
El Salmista David era reconocido como una persona con un corazón conforme a Dios (1Samuel 13:14). Esto lo logrò en la presencia de Dios, y haciendo de El su deleite.
Nosotros debemos tambièn entregarle nuestro corazón a Dios. Decirle aquí està, límpialo, cámbialo, purifícalo, transfórmalo. Y còmo nos especifica la segunda parte de este verso “miren tus ojos por mis caminos”. Mientras estamos concentrados en buscar a Dios, El está cambiándonos y mudàndonos en otro hombre.
Una vez nos entregamos a El, una manera de Dios tratar con nosotros es llevándonos al desierto para purificarnos. Crisis, pruebas, tormentas, con el propósito de sacudirnos y eliminar todo lo que no conviene para luego revelarse a nosotros.
Pero, ¿podemos seguir un corazón puro y limpio?
Puede surgir la pregunta, ¿y si está limpio, en ese caso podemos seguirlo? La Palabra no nos manda nunca a hacerlo. Aun si está limpio a quien debemos inclinarnos siempre es hacia Dios. ¿Por què decimos esto?
-Porque el corazón es cambiante, influenciable y engañoso:
“Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Mateo 15:19”
“Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino. Mateo 13:19”
El corazón nunca debe ser nuestra guía, pues es muy cambiante. Dios puede cambiarlo hoy, y mañana por descuido volver a desviarse, necesitando otra vez liberaciòn. Esta es una razòn fuerte para no seguirlo
“Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. Mateo 15:8”
Podemos ver aquí una apariencia. Solo Dios conoce y distingue entre lo aparente y lo real. Dios conoce las profundidades del corazòn, incluso mejor que nosotros mismos.
“Entonces les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación. Lucas 16:15”
A veces identificamos como sublime algo que para Dios es abominación, juzgando mal las cosas
-Porque seguir un corazón no arrepentido es peligroso
“Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios, Romanos 2:5”
Imaginemos seguir algo que ha atesorado juicio e ira por su falta de arrepentimiento. Vamos a cosechar eso mismo que estamos siguiendo: juicio e ira.
¿“Seguir tu corazón” o “entregárselo a Dios”?
Cuando “sigues tu corazón” puedes estar siguiendo rebeldia, engaño, etc. Y llegaràs a donde te lleven todas èstas cosas, que no es a Dios.
No estamos llamados a seguir el corazón, no, èl necesita buscar a Dios. Necesita corrección, arrepentimiento y conversiòn, limpieza y purificación. Tambièn direccion divina, atesorar las Escrituras, y que se le guarde vigilantemente.
Si se le da la oportunidad al corazón de dirigirnos, se inclinarà a la tierra y hacia las cosas malas, porque esa es su naturaleza. Seguirlo, representa seguir las inclinaciones naturales que le atraen, y que no son buenas.
Con la tendencia a desviarse muy fácilmente, ¿como vamos a seguir algo que es engañoso, cambiante e influenciable? No, no debemos seguirlo, debemos gritarle a nuestro corazón que siga la voluntad de Dios.
Mejor haz lo que dice la Palabra, entregàselo a Dios como El te lo pide, y déjalo que lo trabaje. Y tú, procura seguir la guía de Dios, Su palabra, su verdad, estas te guiaràn por camino derecho.
Recuerda que sòlo Dios lo puede conocer y cambiar. Sigue a Dios, nunca a tu corazón!
¿Quieres saber que te depara el futuro?

