Dos armas muy poderosas.
No existen dos armas más poderosas para la liberación, que el poder del AMOR y la VERDAD. Existen dos condiciones, que cuando se cumplen, conscientemente o no, te inclinan a la práctica del mal. La falta de amor (odio), y el desconocimiento o falta de aceptación de la verdad (mentira y falsedad).
Sobre èsta base se sustenta el mal. Todo lo que procede de maldad, está fundamentado sobre ello. Por eso también deducimos que las armas más poderosas para eliminar las tinieblas en tu vida, son “el amor y la verdad”.
Cuando hablamos de destruir lo que no es bueno, como estamos hablando de destruir, posiblemente pensamos que necesitamos un arma destructiva o con enfoque negativo. Aquí nos daremos cuenta que no es así. Es todo lo contrario.
El poder del amor y la verdad nos liberan
La Palabra de Dios nos dice que “….El amor cubrirá todas las faltas»(Proverbios 10:12). También nos dice que “la verdad es la que nos hace libres” (Juan 8:32). El poder del amor y la verdad, tales armas son súper poderosas, tanto para la destrucción de fortalezas malignas como para edificar el Reino de Dios en tu interior. Las mismas armas que Construyen el Reino de Dios, también erradican las tinieblas en tu vida.
Sin excepción, el que practica el mal, o el que lo anida en su corazón, (primer paso para que luego fluya hacia afuera), primero permitió que en su interior se construyera una base, una raíz para el odio (falta de amor). O permitió que entrara la mentira, la aceptó como su realidad, ya sea porque así lo decidió conscientemente, “esto es lo que voy a creer”, o por dejarse engañar (falsedad.)
Tú siempre tendrás la decisión final
Tú te preguntarás, ¿por què Dios no evitó que yo diera lugar a esas fortalezas negativas? Recuerda que Dios te hizo una persona libre. Tienes libre voluntad para decidir, y él no va a interferir en eso porque estaría violando sus propias leyes. Es tu deber por lo menos QUERER hacer lo correcto. Lo cual indicaría que tu voluntad está decidiéndolo. Dios te puede ayudar, alertar, corregir, pero al final tu eres quien decide.
Por el otro lado, tienes un enemigo que no te quiere ver en el camino correcto. El usará cualquier estrategia para atraerte al mal y depositar en ti esa semilla, que si la aceptas luego germinará, y te convertirá en alguien para lo cual no fuiste creado.
Vigila lo que permites en tu vida
Es tu deber velar por lo que dejas entrar en ti. Pues a través de lo que entra, es que el enemigo se disfrazara para discretamente sembrar la semilla de la discordia en tu corazón. Por eso dice la biblia “sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de èl mana la vida”.
No tienes por qué apresurarte a aceptar todas las ofertas que te ofrece el mundo. Analízalo primero. Porque algunas vendrán en preciosas envolturas de regalos, pero al abrirlo te puedes llevar tremenda sorpresa.
Dios lo hizo todo bueno en el principio. Y él quiere que tú seas así, como él te diseñó, pero al final tú eres el que decides. No permitas que el odio, ni la falsedad y la mentira te nublen el entendimiento y te impidan vivir una vida plena. Recuerda que quién anida en su corazón èstas cosas, es el que sufre las consecuencias de sus efectos.
El poder del amor y la verdad serán tus mejores aliados hacia una vida plena. Déjalos entrar en ti. Permite que rebosen en ti y reflejen en los demás los efectos positivos y duraderos que brindaran a tu ser integral.

