Importancia de la Santidad en la Guerra Espiritual
La Santidad en la Guerra Espiritual
Si quieres saber por qué es importante la santidad para poder vencer, para obtener victoria en medio de la guerra espiritual y las luchas que estás enfrentando, aquí hay algunas respuestas.
Comencemos hablando acerca de lo que sucede en nuestras batallas espirituales, cuando no nos hemos santificado.
Efectos en la guerra espiritual, de la falta de Santidad:
Una cosa importante que debemos resaltar, es que la falta de santidad nos aleja de la victoria. Nos atrasa, impidiéndonos hacer progresos e inclusive vencer aquello que estamos batallando.
También, cuando no nos analizamos y ponemos en orden nuestras vidas ante Dios, le damos ventaja al enemigo que estamos enfrentando.
Otra cosa importante es que damos lugar a represalias y venganzas del enemigo. Por ejemplo, si lo vencimos en un área, y tenemos otra área en que nos falta santidad, proporcionaremos al enemigo otra oportunidad para atacarnos y posiblemente vengarse por la victorias anteriores obtenidas sobre èl.
Cuando no hay santidad, proporcionamos un terreno en que el enemigo tiene derecho. Y no podemos vencerlo mientras nosotros tengamos algo que le pertenezca a quién queremos vencer.
Aquí te dejo este link para más detalles «El Nada tiene en mí».
La falta de santidad hace que al mismo tiempo que tu enemigo se fortalece, tu te debilites. Y te asegura una gran derrota en el campo de batalla.
Y algo muy importante es que si no tenemos santidad, no podemos ver a Dios, y sin El, no podemos vencer.
«Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios (Mateo 5:8)»
«Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. (Hebreos 12:14)»
Caso:
El mejor caso que tenemos en la Palabra de Dios, es el de nuestro Señor Jesús.
Jesús venció al enemigo y no sólo nos traspasó esa victoria, sino que nos enseñó y nos dió ejemplo de cómo podemos vencer en nuestra vida diaria y qué necesitamos para lograrlo.
El enemigo no tenía nada de derecho en Jesús. Porque El era santo, sin pecado, sin mancha, irreprensible
» Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca (1 Pedro 2:21-22). «
Jesús no le había dado ningún derecho en su vida porque era santo y el enemigo odia la santidad.
Cuando una persona es santa completamente, el enemigo no tiene nada que buscar en esa persona.
RECOMENDACIONES:
Pensamiento ¿Quién los conoce?
Dios juzgará los secretos de los hombres
Derribando fortalezas, y Edificando el Reino de Dios en tu vida y corazón.


