La guianza divina es el mejor antídoto para transitar cualquier senda, por difícil o incómoda que sea. Si la necesitas, solo pídela y espérala.
«Pero los que esperan a Jehova tendrán nuevas fuerzas; levantarán álas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán. Isaias 40:31»
Su guianza divina está disponible en todo momento.

Hoy, Dios renueva tus fuerzas como las del águila, y te ayuda a remontarte por encima de las dificultades e imposibilidades humanas. No importa lo que puedas estar atravesando, Dios esta ahí para cuidarte y guiarte. Si Dios ha permitido lo que estás pasando, puedes estar seguro que planes muy grandes tiene contigo y solo te está entrenando. Y es que, para aquellos que temen a Dios, lo que el permite, lo usa para un mayor bien.
«Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte. 2 Corintios 12:10»
Hoy, Dios se perfecciona en medio de tu debilidad. Te invito a mirar mas allá, a poner tu mirada en el invisible. El cual hace sendas donde piensas que no hay, aun sea por encima del mar. Cuando cuentas con la guianza divina, Dios es el que guia, y el creará el camino si no existe uno, nunca te dejará a mitad, siempre completará lo que comenzó.
Dios hará un camino, no dejes de avanzar
«He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y río en la soledad. Isaías 43:19»
Hoy, tomado de sus manos, tu podrás avanzar, y conquistar todo lo que te ha prometido. Pues Dios abrirá un camino en el desierto para que puedas transitar. Sólo déjate guiar por aquél que tiene el poder para crear aún lo que no existe. Si no ves el camino, confía que Dios hará uno. Tu fé moverá montañas y le preparará a Dios el terreno para que El lo haga en ti.
«Yo conozco tus obras; he aquí, he puesto delante de ti una puerta abierta, la cual nadie puede cerrar; porque aunque tienes pocas fuerzas, has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre. Apocalipsis 3:8»
Puertas se abrirán, que nunca mas se cerrarán, Dios las abre hoy delante de ti para que puedas continuar. Lo que se cerró, al tiempo de Dios se abrirá de nuevo. Lo cierto es que Dios te ayudará a transitar cualquier senda. Si no sabes que hacer, sólo míralo a El, espéralo, y no te sueltes de su guía nunca.
Avanza, porque Dios contigo está!!!!


