¿Dónde está Dios en mis momentos dificiles?
¿Por qué tenemos que atravesar por momentos difìciles? ¿Cuál es el propósito de ellas? Al final tienen algún beneficio para mí?
¿Por qué no interviene Dios ahora mismo en mi situación? ¿Soy yo el único que le pasan estas cosas? ¿Qué debo hacer para mantenerme firme en medio de las pruebas?
¿Sabe Dios lo que yo estoy atravesando, se interesa en ello? El hecho de que yo reconozca que Dios está conmigo en medio de todo, ¿quita el dolor o elimina la prueba?
En el transcurso de nuestras vidas llegan momentos difíciles. Unos más duros que otros, quizás por la naturaleza de la situación o por lo largo del proceso, o porque no entendemos el propósito de lo que estamos pasando. Estos momentos a veces nos turban y suelen ser propicios para que surja la siguiente pregunta: Dònde esta Dios cuando más lo necesito?
«Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas,
Así clama por ti, oh Dios, el alma mía.
Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo;
¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios?
Fueron mis lágrimas mi pan de día y de noche,
Mientras me dicen todos los días: ¿Dónde está tu Dios?
Me acuerdo de estas cosas, y derramo mi alma dentro de mí;
De cómo yo fui con la multitud, y la conduje hasta la casa de Dios,
Entre voces de alegría y de alabanza del pueblo en fiesta.
¿Por qué te abates, oh alma mía,
Y te turbas dentro de mí?
Espera en Dios; porque aún he de alabarle,
Salvación mía y Dios mío. (Salmos 42:1-5)”
Dònde està Dios cuando viene la tribulaciòn
Las pruebas, son parte de la vida y más de la vida del cristiano.
Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos al Reino de Dios ( Hechos 14:22).
Jesús nos dijo que en el mundo tendríamos aflicciones, pero que confiemos, porque él ha vencido al mundo (Juan 16:33).
Haciendo un recorrido por las Escrituras, observamos que los grandes hombres de Dios a través de la historia, padecieron mucho por causa de lo que portaban, y del propósito de Dios en sus vidas. El Salmo 42 nos presenta un salmista con su alma turbada por las dificultades. David pasó por momentos muy difíciles a pesar de ser el Ungido de Jehová. A veces anduvo como fugitivo, tuvo que mezclarse entre sus enemigos, hasta en ocasiones se hizo el loco para sobrevivir.
Los momentos difìciles nos turban y nos hacen sentir solos.
Nos causan tristeza, dolor, nos nublan el entendimiento, nos hacen mirar dentro de nosotros mismos
Hasta Jesús cuando estaba en la cruz, hubo un momento que dijo: Dios mío, Dios mío, porque me has desamparado?
A veces nos preguntamos, donde estas Dios mío, en los momentos más difíciles de mi vida. Su Palabra nos dice que El siempre estará ahí, y lo creemos. Pero la traducción de esta pregunta más bien seria: ¿por qué no actuaste, por qué no hiciste algo, por qué tuve que pasar por eso, por qué no interviniste, por qué no impediste que sucediera, por qué me dejaste sufrir, por qué te manifestaste después que todo terminó?.
Analicemos la historia de Lázaro y la de José. ¿Por qué llego Jesús donde Lázaro después que tenía 4 días de muerto? y se demoró intencionalmente. ¿Por qué permitió que a José lo vendieran como esclavo y sufriera traición y el menosprecio de sus hermanos?
Propósito de Dios en momentos difìciles
Dios te ha permitido pasar por eso que no entiendes, porque tiene un propósito, un gran propósito contigo. Tiene que pulirte, entrenarte, moldearte a su modo, darte la forma como alfarero para que esa vasija pueda ser útil. Dios está produciendo eternidad en ti. Peso de gloria. Está construyendo algo eterno en ti y si interviene en el proceso, y te lo quita antes de tiempo, entonces no se realizará.
Dios no nos puede dar todas las explicaciones, por eso lo seguimos por fe y no por vista. Él es soberano y nosotros sus criaturas, El hace según su voluntad, y su voluntad siempre será perfecta y buena para nosotros, aunque al principio no la entendamos.
Si Jesús hubiera bajado de la cruz y no completa su obra quizás por el sufrimiento que le estaba provocando, tú y yo no hubiéramos sido salvos. Cuando los hermanos de José lo traicionan y lo venden como esclavo, la humanidad existente fue beneficiada al no morir de hambre, incluyendo la simiente de Israel. La muerte de Lázaro, diò lugar al milagro de una resurrección que glorificò a Dios.
Quizás has pasado por un proceso que te ha marcado. Los momentos más difíciles que vinieron a David sucedieron después que recibió la unción para ser Rey. Dice que las lágrimas eran su Pan día y noche. No te sorprendas si las situaciones más incomodas te han sobrevenido después que Dios te ha dicho o revelado sus propósitos en ti.
No te quedes contemplando los problemas
Te va a visitar el desánimo, el desaliento, la tristeza. Pero no te quedes contemplándolos e inmerso en ellos, déjale saber a tu alma en medio de tu situación quien es tu Dios. Déjale saber que no estás solo, que él está contigo así como lo prometió.
El enemigo va a aprovechar tu momento más difícil para susurrar a tu mente, “Estas solo”, “Dios no está contigo”. Y tú le vas a decir lo que dice la Palabra de Dios: Jehová está conmigo como poderoso gigante, El prometió que estaría conmigo todos los días hasta el fin, yo no estoy solo.
¿Dónde estaba Jesús cuando se levantó la tempestad en el mar? Él estaba allí en la barca, estaba durmiendo, pero estaba ahí. Sabes dónde está tu Dios, Él está contigo en tu tormenta, en tu necesidad, en tu aparente soledad, él está más cerca de lo que aparenta. Porque Dios es fiel.
Dios está ahí, ayudándote a crecer, a madurar espiritualmente. Entrenándote para que aprendas a través de la obediencia a alcanzar las cosas celestiales, que son las que son eternas. Ayudándote a gustar su benignidad en todo momento. Así que no te enfoques tanto en la situación, y entrena a tu alma para que en medio de ella aprenda a exaltar al Dios que siempre estará contigo.
No permitas que tu alma turbada te dirija, recuérdale a ella dònde està Dios
No permitas que nada te turbe, dile a tu alma como el salmista: por qué te abates oh alma mía……Espera en Dios……. Dios te dice en su Palabra que estará contigo todos los días y hasta el fin, aunque no lo veas, aunque no lo sientas, El está contigo, como te lo prometió, nunca se ha movido, siempre ha estado a tu lado.
