Vida en el más allá.
¿Qué pasará con mi alma después de la muerte? Posiblemente, en algún momento, nos hemos hecho ésta pregunta. En primer lugar vamos a ver qué nos dice la Palabra de Dios:
«Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de èsto el juicio. Hebreos 9:27»
La Palabra de Dios determina que los hombres mueren una sola vez, y después de ésto, entonces vendrá un juicio. También nos dice que el hombre no tiene potestad sobre ése día.
«No hay hombre que tenga potestad sobre el espíritu para retener el espíritu, ni potestad sobre el dia de la muerte; y no valen armas en tal guerra, ni la impiedad librará al que la posee. Eclesiastes 8:8»
El dia que Dios determinó que es el último día en la vida de una persona, ese día el hombre parte de ésta tierra y no puede hacer nada para impedirlo o atrasarlo.
Una hermosa esperanza
Las Escrituras también, al tiempo que nos advierte, nos da una esperanza. Nos dice qué hacer para tener un final feliz y tomar las decisiones pertinentes antes que nos sorprenda ese día.
«Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees ésto? Juan 11:26.»
Todo el que cree en Jesús, al morir, no muere eternamente, sino que va a una eternidad con Cristo. Creer en Jesús, es una medicina al espíritu, que le interrumpirá el estado progresivo de muerte eterna y condenación y le producirá vida verdadera (Juan 5:24).
Debemos decidir ahora
Entonces, como no conocemos nuestro último día en ésta tierra, es ahora cuando debemos hacer lo que se nos pide para pasar a una eternidad con Cristo. No debemos dejar tan importante decisión para mañana, pues sabemos de hoy, pero del mañana sólo sabe Dios. Es necesario hacer una «parada» para analizar nuestras vidas y ponernos a cuenta con Dios, haciendo Su voluntad.
Mientras estamos en vida es que debemos tomar la decisión. Después de la muerte, nada vale para arreglar las cosas. No hay «pulgatorio» ni «Misa» que nos saque de pena y nos lleve a descansar.
Después de la muerte se nos pedirá cuenta
Cuando ya somos adultos, somos responsables ante Dios. Y El no va a pedirle a alguien más que repare lo que nosotros decidimos, nos pedirá cuenta directamente a nosotros. De modo que, para el que haya muerto, no habrá nada que pueda hacer, pues sólo en vida se puede reparar cualquier error.
Esa es la razón por la cual la verdad es proclamada, para que la conozcamos a tiempo y tomemos acción «AHORA». Recordando que mañana puede ser tarde, o puede que no llegue.
¿Qué sucederá con mi alma después de la muerte?
¿Que sucederá con mi alma después de la muerte? La respuesta a ésta pregunta está en nuestras manos. El alma no muere, sino que pasa a una vida eterna con Cristo o a condenación. Es una decisión que debemos tomar, y debemos hacerlo antes de morir. Si queremos pasar a una eternidad con Cristo, entonces comencemos por hacer la voluntad de Dios en ésta tierra. Si decides ir a una condenación eterna, seguir viviendo «una vida loca», e independiete de Dios, es lo único que necesitas.
Esta vida es corta, la verdadera vida empieza cuando partimos de ésta tierra. Por eso debemos asegurar un buen lugar a nuestra alma para que viva una larga vida, no en condenación, sino en descanso eterno con Cristo.
Dios te bendiga y te ayude a tomar la mejor y más importante decisión de tu vida!
Recuerda que estamos Derribando fortalezas, y Edificando el Reino de Dios en tu vida y corazón.

